| Brasil comienza a sentir los efectos de la recesión mundial |
| Escrito por DIEGO CRUZ | |||
| Martes 21 de Octubre de 2008 00:00 | |||
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De a poco, la dura realidad de la crisis financiera y económica que se expaande por el mundo, a partir de EEUU llega a Brasil. El discurso del "despegue" de la economía brasileña del resto del mundo ya se desmintió mientras os primeros síntomas de la crisis alcanzan el país. Ni siquiera el gobierno Lula es capaz de continuar sustentando esa tesis y ya cambia su discurso mientras, discretamente, rehace planes y se prepara para el próximo período de turbulencias.
Inflación, desempleo, caída salarial, reformas. Una vez más, tanto el gobierno como los empresarios esperan enfrentar la crisis tirando sus efectos sobre los trabajadores. Mientras duraron los años de crecimento económico, banqueros y empresarios tuvieron ganancias record. Los trabajadores se quedaron con las migajas de la prosperidad, soportando el aumento del ritmo de trabajo recompensado con reajustes muy inferiores al crecimento y las ganancias de las empresas.
Con el fin del crecimento y la perspectiva de una fuerte crisis, el gobierno y la burguesía esperan salvar sus ganancias socializando las pérdidas entre los trabajadores. Es necesario preparar desde ya la resistencia contra los efectos de la crisis y los ataques contra los trabajadores. Es hora de que los ricos paguen por la crisis.
Automotrices anuncian vacaciones colectivas y empresas estudian reducir inversiones
La crisis mundial agarró a Brasil de contrapié, en una coyuntura de crecimento económico. Esto no va impedir, sin ebargo, que el país no sienta sus efecctos, como pregonaba el gobierno. De la misma forma que la economía brasileña creció en los últimos años, empujada por la coyuntura internacional, la crisis mundial ya afecta al país, hoy más expuesto debido a los años de política económica neoliberal llevada a cabo por el gobierno Lula.
Uno de los sintomas más evidentes de la crisis e el anúncio casi simultâneo de paralización de parte de la produción de grandes fábricas y ensambladoras, con el anuncio de vacaciones colectivas. Grandes nombres de la industria automobilística y de autopartes ya sienten la restricción del crédito y redefinen ahora su producción.
La General Motors, una de las mayores empresas del mundo, que está al borde de la bancarrota, anunció vacaciones colectivas, a partir del 20 de octubre, en las plantas de São Caetano do Sul (SP), São José dos Campos (SP) y en Gravataí (RS).
La Fiat anunció la paralización de la producción por 10 días en la fábrica de Betim (MG). La Volkswagen va a conceder vacaciones colectivas de diez días a 900 trabajadores de la planta de São José dos Pinhais (PR). En la semana anterior, la fábrica ya había cortado las horas extras.
En la Zona Franca de Manaus, las ensambladoras de motocicletas Honda y Yamaha van a parar la producción también por 10 días, a partir del día 20. Sólo la Honda va a mandar para su casa cerca de 5 mil trabajadores. En la región, más de 10 mil trabajadores de 16 empresas entrarán en vacaciones colectivas en los próximos dias.
El cancelamiento de las horas extras y las vacaciones colectivas abren la perspectiva de una onda de despidos en el próximo período. El hecho es aún más grave porque el sector automovilístico fue uno de los que más creció en el país en los últimos años, con la instalación de prácticamente todas las principales marcas, aumentando el parque productivo y el número de trabajadores metalúrgicos.
En el sector siderúrgico también comienza a disminuir su producción. Siderúrgicas de Minas y de Pará ya apagan buena parte de sus hornos, como reflejo de la redución de la demanda por parte de EEUU y de Asia, los mayores consumidores de mineral. En Pará, las siderúrgicas también están dando vacaciones colectivas a sus trabajdores.
Las empresas ya tienen pérdidas
La escasez del crédito y el alza del dólar ya causa grandes pérdidas a empresas brasileñas. Empresas del ramo de papel, como Klabin, Aracruz, VCP (Votorantim Celulose e Papel) y Suzano tendrán grandes pérdidas en estos meses. Se prevé que la Suzano tenga pérdidas de 60 millones de dólares y la Votorantim, 180 millones.
Estas pérdidas suspendieron la fusión entre Aracruz y Votorantim, um negocio que involucraba cerca de 1.350 millones de dólares. Gran parte de estas pérdidas viene de inversiones que grandes empresas exportadoras hicieron en el mercado financiero, apostando en contratos cambiarios y en el dólar bajo. Con el alza de la moneda norteamericana, esas empresas sufren grandes pérdidas. Sólo la Aracruz quedó con un rojo de 800 millones de dólares.
Además de Aracruz, la Sadia, mayor exportadora de pollos, también sufrió pérdidas con la suba del dólar. Más de 380 millones de dólares de la empresa se hicieron polvo. Aunque el gobierno lo niegue, algunos creen que 200 empresas se han aventurado en este tipo de inversiones y ahora cuentan sus pérdidas.
La percepción de una crisis para el próximo período no es, sin embargo, algo localizado en el sector automovilístico y exportador. Investigaciones de la revista Exame revela que casi el 70% de las empresas brasileñas ya sienten los efectos de la crisis. Para enfrentar sus efectos, el 54% afirma que la mejor estrategia es recortar costos. Casi la misma proporción de las empresas que ya revisan sus planes de inversiones para los próximos tres años.
Pérdidas, recortes en los costos y en la producción. Lo que es una "readecuación" para las empresas, para los trabajadores tiene un significado mucho más claro y concreto. Despidos, desempleo y miseria.
Estudio prevé aumento del desempleo y de la desigualdad
En los últimos años, incluso con el crecimento de la economía mundial, aumentó también la desigualdad social. Ahora, la crisis y la recesión van a afectar principalmente a los más pobres, profundizando esa desigualdad. Es lo que aponta el estudio de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) "Informe sobre el trabajo en el mundo 2008: desigualdad de renta en la era de las finanzas globales", divulgado el día 16 de octubre.
"La crisis financiera que se desarrolló durante os últimos años y que fue desencadeada en agosto representa una de las mayores amenazas para la economía mundial en la historia moderna. La restricción del crédito y el colapso del mercado de valores comienzan a afectan las inversiones de as empresas, los rendimientos de los trabajadores y el empleo. Algunas economías desarrolladas están prácticamente en recesión y el desempleo está aumentando", apunta el informe.
"El informe muestra de manera clara que la diferencia entre familias ricas y pobres aumentó desde el comienzo de los años
El número de desempleados debe aumentar inclusive en Brasil, donde la OIT constata que la productividad dos trabajadores, entre 1990 y 2005, aumentó mucho más que los salarios.
Incobrabilidad
Otro aspecto levantado por el relatorio da cuenta del alto endeudamiento de las familias. Fenómeno que no se restringe a la economía norteamericana. En la medida en que los salarios no acompañaron la productividad y el crecimento económico, el consumo fue incentivado a través del crédito. Con esto, gran parte de los trabajadores contrajo deudas.
En un escenario de inflación, aumento de intereses y desempleo, este endeudamento va inevitablemente a transformarse en incobrabilidad. Como ya viene ocurriendo en Brasil. La incobrabilidad en setiembre de este año fue un 15% mayor que la del mismo mes el año pasado. De enero hasta ahora, el número de personas que no consiguió pagar sus deudas aumentó el 7,6%, según el Serasa.
Para enfrentar crisis, Lula da miles de millones a los banqueros y empresarios
Ante la perspectiva de crisis y la dificuldad enfrentada por algunos sectores, el gobierno no perdió tiempo y ya impuso una serie de medidas para ayudar a "la economía", la economía de banqueros y empresarios. Lula puso en práctica un paquete de ayuda a bancos y empresas ligadas al comercio exterior.
El Banco Central ya liberó 80.000 millones de dólares para los bancos, en el mismo momento que utiliza las reservas para evitar que el dólar aumente demás y libera financiamento para las exportaciones. Sólo el sector agrícola va tener casi 3.000 millones de dólares. El Banco do Brasil ya había anticipado la liberación de 2.000 millones y el gobierno estudia otras formas de ampliar ese crédito. Las medidas del gobierno incluyen además exenciones fiscales para el sector.
Achicamiento salarial en el sector público
Al mismo tiempo que no hesita en destinar miles de millones para los banqueros y empresarios, el gobierno revé la meta de crecimento para el año que viene y ya estudia recortes en el presupuesto. "Que habrá recortes, no tengo dudas y para nosotros lo que interesa es el valor, no donde se va a cortar", afirmó el diputado Delcídio Amaral (PT), informante del presupuesto para 2009.
El ministro de Planeamento, Paulo Bernardo, ante la profundización de la crisis, amenazó cancelar reajustes a los empleados públicos, además de postergar nuevos concursos públicos. "Un recorte de 1.000 millones en el Presupuesto de la Unión puede parecer mucho, pero no lo es", llegó a afirmar. Tal lógica, infelizmente, no es la misma a la hora de negociar reajustes con los trabajadores, cuando la misma cantidad parece mucha.
La verdad es que el gobierno, así como las empresas, ya se prepara para la crisis. Ni siquiera las obras del PAC (Plan de Aceleración del Crecimento) están garantizadas, aunque el gobierno hoy afirme lo contrario. De la misma forma, propuestas supuestamente descartadas, como la reforma laboral, son resucitadas. No es casual que Lula le pidió al ministro de la Secretaria de las Acciones de Largo Plazo, Mangabera Unger, una propuesta de reforma.
Un programa de los trabajadores para enfrentar la crisis
La crisis económica ya comienza a afectar la vida de los trabajadores. Tanto el gobierno como los banqueros y empresarios se preparan para enfrentar el difícil período, tirando sus consecuencias en las costas de la gran mayoría de la población.
Es necesario que los trabajadores se preparen para enfrentar la crisis. A ejemplo de lo que fue la semana antiimperialista de la última semana. El PSTU defiende la estatización del sistema financiero, sin indemnización y bajo el control de los trabajadores. Como ya quedó evidente en estos dias de turbulencia, hoy los bancos sirven a la especulación y a la ganancia de pocos. Ahora, al costo de millones del dinero público.
De la misma manera, es preciso imponer el control de capitales, suspendiendo la remesa de ganancias que transfieren las riquezas del país para cubrir pérdidas de las multinacionales. Es necesario también impedir la fuga del capital especulativo.
Al contrario de la "flexibilización" de Lula y empresarios contra los derechos laborales, el PSTU defiende la estabilidad en el empleo, así como un plan de obras públicas para combatir el desempleo. Ese plan podría ser financiado con los recursos destinados al superávit primario y al pago de la deuda pública.
El PSTU defiende también el aumento general de los salarios, corroídos por la inflación del último período y aún defasado frente al aumento del costo de vida.
Sólo un programa de los trabajadores, que rompa con el imperialismo y el sistema financiero internacional, puede hacer frente a la crisis que se profundiza cada vez más.
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