| El general y la guerra perdida |
| Escrito por Bernardo Cerdeira |
| Jueves 08 de Julio de 2010 18:38 |
La guerra de Afganistán cobra su precio al gobierno y a las fuerzas armadas de los EEUU. Hace dos semanas el comandante de las tropas yankees en Afganistán, el general Stanley McChrystal, dio una entrevista con declaraciones bombásticas a la revista Rolling Stone, atacando a varios funcionarios de la administración Obama, incluyendo al propio presidente.
Entre otras cosas, McChrystal llamo al general Jim Jones, asesor de seguridad nacional, un “payaso”, dijo que Richard Holbrooke, enviado de la casa blanca para Afganistán y Pakistán es como un “animal herido” por temerle a su despido, rió cuando llamaron al vicepresidente Joe Biden de “Bite Me” (Algo como “muérdame”) y dijo que Obama estaba “incómodo e incomodado” la primera vez que se encontraron.
Obama no tuvo otra salida que no fuera despedir a McChrystal, que fue sustituido por David Petraeus, excomandante de las tropas yankees en Irak. Petraeus aseguró que la estrategia norteamericana de contrainsurgencia sería mantenida en Afganistán.
No se trata de una crisis, una mera disputa de cargos, o un choque de vanidades. Lo que está por detrás de las declaraciones de McChrystal es el fracaso de la aplicación de la política de contrainsurgencia (“coin” en inglés). Esta táctica busca ganarse la confianza de la población civil del país invadido con acciones “populistas”, al mismo tiempo en que ataca militarmente al Talibán, movimiento que encabeza la resistencia.
Hasta ahora, no ha resultado. La población continúa oponiéndose a la ocupación militar yankee y las tropas permanecen incapaces de derrotar o debilitar al Talibán. Tanto es así que los yankees fueron obligados a suspender la ofensiva sobre la provincia de Kandahar, principal reducto del Talibán.
Los EEUU pretendían debilitar militarmente al Talibán para negociar la “paz” en mejores condiciones, pero, si no consiguen obtener avances militares, las negociaciones se tornan más difíciles.
Las declaraciones del general son la expresión de la crisis de la intervención militar de los EEUU en Afganistán, o sea, sus tropas están metidas en un pantano que se vuelve cada vez peor a medida en que más se meten en él. Es una guerra perdida.
McChrystal, consciente de esta situación, resolvió cuestionar públicamente la estrategia de Obama para la guerra y atacar los principales funcionarios encargados de llevarla a la práctica. Con ello asumió concientemente el riesgo de provocar su salida, ya que nadie puede pensar que un general tan experimentado dé semejantes declaraciones sin preveer que casi seguramente será despedido.
Asimismo, la entrevista tuvo claramente el objetivo de desgastar a la administración Obama. McChrystal en conjunto con el Partido Republicano, defiende una mayor intervención militar en Afganistán y una política militar más agresiva, cosa que Obama evidentemente ya no juzga posible. Tampoco es casual que la única funcionaria de alta jerarquía no citada por el general, la secretaria de Estado Hillary Clinton, también es partidaria de una política más dura.
Mientras tanto, esas crisis palaciegas están siendo resueltas en la dura realidad del campo de batalla. Y ahí las cosas no están yendo nada bien para el imperialismo. __________________________________________ Bernardo Cerdeira es miembro del Consejo Editorial de la revista Marxismo Vivo |
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La guerra de Afganistán cobra su precio al gobierno y a las fuerzas armadas de los EEUU. Hace dos semanas el comandante de las tropas yankees en Afganistán, el general Stanley McChrystal, dio una entrevista con declaraciones bombásticas a la revista Rolling Stone, atacando a varios funcionarios de la administración Obama, incluyendo al propio presidente.















